Volver
'

04 de October, 2019

Posibles consecuencias para la vivienda en España si se da un Brexit "duro"

El comprador extranjero es uno de los perfiles más importantes del sector inmobiliario residencial español. Su predilección por nuestro país se traduce en un nivel de transacciones que contribuye al dinamismo del mercado de la vivienda. La nacionalidad que siempre lidera las operaciones protagonizadas por foráneos es la británica.Según el Colegio de Registradores, los británicos estuvieron detrás del 13,31% de las compras inmobiliarias totales a extranjeros en el segundo trimestre de 2019. Este porcentaje es el más bajo de la serie histórica. A continuación exponemos algunas de las consecuencias que podrían darse tras un Brexit duro:

1. Menos compras. Una salida del Reino Unido sin acuerdo provocaría una devaluación de la libra frente al euro, lo que encarecería la vivienda para estos compradores foráneos. Así, tal y como ya anticipan los datos de Registradores, las transmisiones se verían empujadas a la baja. La demanda británica de propiedades en España está formada, sobre todo, por personas de más de 40 años que deciden retirarse y vivir en un emplazamiento con buen clima y una amplia oferta gastronómica y de ocio.

2. Precios más bajos. Desde que se celebrara el referéndum, las visitas de público británico a las ferias inmobiliarias buscando casa en España se han visto reducidas. Que el principal comprador foráneo de vivienda situada en la costa paralice su decisión de compra, influye directamente en el precio de estos inmuebles. La Costa del Sol, Valencia, Azahar y Blanca, además de los dos archipiélagos acusarían ajustes.

3. Aumento del stock. Otra de las posibles consecuencias de un «no deal» sería que los británicos que ya son propietarios en España, pusieran en venta sus viviendas. El motivo de esta reacción se fundamenta en la pérdida del status europeo y, por tanto, de ciertas ventajas relativas a la libre circulación de personas o, incluso, de carácter sanitario. Además, para el mercado sería difícil absorber un pico en el inventario.

4. Dificultades hipotecarias. El futuro de la financiación también está en juego. En el momento en el que la banca británica saliera de la Unión Europea, aparecerían problemas en lo referente a la concesión de hipotecas, dado que las entidades inglesas no tendrían autorización para trabajar en territorio europeo. Lo que no cambiaría sería la fiscalidad: los impuestos aplicados a la compra de una casa serían los mismos.

5. Acuerdos bilaterales. Aunque el nivel de incertidumbre es realmente alto, la mayoría de los expertos coinciden en que después de unos meses de cierta tensión en el mercado, finalmente se lograría alcanzar la estabilidad gracias a la firma de acuerdos. Los vínculos comerciales entre España y Gran Bretaña son muy fuertes, y se tratarían de minimizar las consecuencias de un Brexit duro mediante el diálogo.

Fuente: ABC

SUBIR